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Guía

Próstata, para quien no lo ha probado nunca

Empecemos por lo que no hace falta discutir: la próstata la tiene todo el que la tiene, y estimularla no dice absolutamente nada sobre con quién te acuestas. Esa frase debería sobrar y no sobra, porque la carga que el sector le pone encima a esta categoría es la razón principal por la que se compra mal, deprisa y sin leer nada.

Dónde está

Es una glándula del tamaño aproximado de una nuez, situada bajo la vejiga y por delante del recto. Se accede a través de la pared rectal anterior, es decir, hacia la parte del cuerpo donde está el ombligo, a unos cinco o siete centímetros de la entrada. Esa orientación explica la forma curvada de los dispositivos específicos: la curva apunta hacia delante, no hacia arriba.

La distancia es corta. Casi todo lo que se vende para esto es más largo de lo necesario, y eso responde a una expectativa de escaparate, no a la anatomía.

Las cuatro reglas que no se negocian

Base ensanchada, siempre

El recto no termina en un fondo cerrado. Por encima del canal anal se ensancha, de modo que un objeto que ya ha pasado el esfínter queda en una cámara más ancha que la entrada, con el esfínter cerrado detrás y sin ningún sitio donde hacer pinza. No hace falta que nada lo empuje hacia dentro para que suba: basta con que nada lo retenga, y con que al intentar sacarlo aprietes y lo empujes tú. Cualquier objeto sin un tope claramente más ancho que su punto más grueso puede acabar donde no llega la mano. La solución no es doméstica: es una extracción hospitalaria.

Y el tope tiene que ser rígido y transversal. Una anilla blanda que se pliega al tirar no cumple.

Lubricante, mucho más del que crees

El recto no lubrica. No hay ninguna secreción equivalente. Todo el lubricante que haya es el que pongas, y se absorbe y se desplaza, así que hay que reponer. Base agua con silicona y con TPE; con acero inoxidable puedes usar cualquiera.

Si además vas a usarlo con frecuencia, importa qué lubricante: la mucosa rectal es un epitelio de una sola capa y los lubricantes de osmolalidad muy alta la dañan. Está explicado en el artículo sobre lubricantes.

Material no poroso

Silicona de curado platino o acero inoxidable 316L. Un material poroso no se puede desinfectar por dentro, y esta es la vía de uso donde eso más importa. Está desarrollado en qué material toca tu cuerpo.

Nada de anestésicos

Los geles anestésicos para uso anal son un mal producto por un motivo sencillo: el dolor es la única información que tienes sobre si estás produciendo una fisura. Anestesiarlo no evita la lesión, evita enterarte. Si duele, la respuesta correcta es parar, no callar la señal.

Cómo se entra, en la práctica

Hay dos esfínteres. El externo lo controlas voluntariamente. El interno no, y no responde a la fuerza: responde a que dejes de empujar. Ese es el mecanismo entero por el cual la prisa no funciona en esta categoría.

  1. Empieza con un dedo, no con un dispositivo. Es la única forma de saber tu propia orientación y tu propia distancia.
  2. Talla inicial de verdad. El error más frecuente y más caro es empezar por un diámetro pensado para quien ya lleva años.
  3. Presiona y espera sin forzar. Si no cede, no es cuestión de fuerza, es cuestión de tiempo.
  4. Reaplica lubricante durante, no solo al principio.
  5. Si duele, para. No hay ninguna versión de esto en la que el dolor sea parte del proceso.

Qué se siente, y qué pasa si no sientes nada

Lo honesto es decirlo: no todo el mundo nota lo que promete el sector, y bastante gente no nota nada la primera vez. Eso no significa que lo hayas hecho mal ni que tengas un problema. Significa que la sensación depende de la posición, del grado de excitación previa y de la orientación exacta, y que a la primera casi nunca coinciden las tres.

La consecuencia práctica es de compra: no gastes mucho para averiguar si te interesa. Un plug de silicona de talla inicial responde esa pregunta por veinte euros. Si la respuesta es que sí, ya elegirás.

Cuándo hay que consultar antes

Hemorroides sintomáticas, fisura anal, enfermedad inflamatoria intestinal en brote, cirugía reciente de la zona, anticoagulación, o cualquier sangrado rectal sin causa conocida. En este último caso el orden importa: primero se estudia el sangrado, y no porque sea grave necesariamente, sino porque es el tipo de síntoma que no conviene atribuir a un objeto.

Si tienes más de cincuenta años, o antecedentes familiares, y llevas tiempo con síntomas urinarios, eso es una consulta de urología por su cuenta y no tiene nada que ver con esta página.

Lo que este producto no es

No es un producto sanitario. No previene, no trata y no alivia ninguna enfermedad, y quien te venda un dispositivo con esa promesa está incumpliendo el Real Decreto 1907/1996, que regula la publicidad de productos con pretendida finalidad sanitaria. Es un accesorio de placer y esa es toda su función declarada.

Contenido informativo. No sustituye el criterio de un profesional sanitario y no atribuye a ningún producto una finalidad curativa.

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